20 mar. 2010

Juegaterapia.org


Os voy a presentar una iniciativa que acabo de descubrir. Nació de repente: alguien le da una Play a un niño enfermo y su sonrisa contagia ilusión. A partir de ese momento, diez personas se van contagiando y crean una fundación cuya idea original es fácil de entender: la quimio jugando se pasa volando. Recogen PLAYs, Nintendos, PSPs y juegos a través de los mails que les envían a la dirección de correo info@juegaterapia.or. Con su preciado tesoro ya en las manos, contactan con hospitales que disponen de zona de oncología infantil y allí que se van a donarlo con la única pretensión de lograr que el tiempo de espera y el que tienen que pasar durante las sesiones de quimioterapia se pase volando.
Y aquí es cuando aparecemos en escena los demás, todos los que deseemos y cuantos más mejor. Si te sobra una consola o un juego, ya sabes, hay a quien le puede provocar una sonrisa. La fundación es todavía un bebé, cuando haya crecido un poco y tengan organizado un espacio para la recogida de tesoros ampliarán el campo a juguetes, libros y demás ocurrencias maravillosas.

Cuentan con una página en facebook, juegaterapia.org, por si alguno desea pasearse por allí, enterarse de más cosas y dejarles algún mensajito de apoyo o una caja cargada de buen rollito, que nunca viene mal cuando uno decide prescindir de parte de su tiempo para entregárselo a los demás.

No puedo evitar hacerme eco de las buenas iniciativas, ya me conocéis. Mi pequeñísimo granito de arena lo dejo por aquí, pasar la pelota, los que podáis, tal vez, entre todos, consigamos millones de sonrisas.


Última hora: ¡¡¡JUEGATERAPIA ESTRENA OFICINAS!! Desde el día 23.03.2010, podrás encontrarlos en su sede de la calle Sagasta, nº 8. 1ª. 28004 - Madrid. Teléfono 91 102 06 15

17 mar. 2010

He vuelto, he vuelto ....




Y no es que esté contenta, que conste, salvo por el hecho de que si estoy de nuevo aquí es que no ha pasado nada grave, que tal y como está el patio, ya es mucho decir.

Regreso cargadita de sol, con la sonrisa puesta y con la pila cargada para la recta final que se avecina. Por el camino dejo alguna comidita rica, varios aperitivos a la vera del mar con el sol calentándome las pestañas y alguna que otra situación almodovariana. Eso de ver un concurso televisivo en un bar, con todos los parroquianos intentando adivinar las palabras necesarias para llevarse un bote como si estuvieras tirada con la familia en el sofá de casa no tiene precio. Como menos aún lo tiene que el dueño del mismo bar abra para los amigos, el día en que descansa, por el solo hecho de disfrutar tranquilo del partido de fútbol (el único, al parecer) y te ofrezca acercarte, si te apetece. Y allí que nos fuimos (que menuda soy yo para eso), mi plural y yo, con el moco colgando después de recorrernos el paseo marítimo ida y vuelta para hacer tiempo. Y durante gran parte del encuentro fui la única fémina que se aposentaba en el local, yo, que ni me gusta el furgol famoso ni entiendo nada de ese deporte al que nunca me dejaron jugar, por eso de ser chica (mis tiempos eran otros tiempos, está claro). Y no canté los goles porque sólo hubo uno (digno de ser cantado, al menos, en aquel lugar) y me pilló pendiente del primer ron de la noche. Pero, el resto, lo disfruté completo, aunque sólo fuera porque hasta hace unos años no era chica de bares y no sabía moverme en ese medio. Cosas de la edad, supongo y de eso que llaman el madurar, que, visto lo visto, tampoco está tan mal.

Mañana toca el primer madrugón laboral, que esta vez llevaré mejor porque le siguen otros tres días de descanso. Y, mucho lío y mucha tristeza y mucho a joderse tocan, que es la recta final y seguro que intentan apurarme hasta la última leche materna que todavía me quede en el organismo. Pero, como también significa el inicio de una nueva época sabe de distinta manera.

Y ... esto es todo. Que ya estoy de nuevo por aquí, incordiando las buenas conciencias y dándole vueltas a lo mismo de siempre. O eso espero, al menos.


8 mar. 2010

Me voy, me voy, me voy ....





Unos días, aquí al ladito, unos kilómetros apenas. Estoy preparando la maleta, la estoy llenado de ganas, de sonrisas, de libros, de ansía de respirar aires nuevos. Voy a meter los pies en el mar, aunque se me constipen las pestañas. Me voy a llenar de luz, de sal, de pecas en la piel, hasta que se me canse la mirada. Voy a madrugar sólo por recuperar la sensación de que mi tiempo es mío y nadie manda sobre él. Pasearé por la noche sin importarme que al día siguiente se me peguen las sábanas. Me olvidaré de teléfonos, de obras civiles, de gente absurda que no sabe reconocer un error y que es incapaz de aceptar los fallos ajenos. El calendario se detendrá por unos días y dejará de importar si estamos acercándonos a Abril o si todavía llegará Mayo ...

Unos días, solamente unos días, apenas unos días .....