Allá por el año 2003, cuando mi plural todavía no tenía ese nombre porque estábamos empezando a conocernos, en una de esas largas conversaciones telefónicas con las que matábamos las noches me dijo, con voz de no me lo puedo creer: ¡Mi amigo Carlos está entre los finalistas del premio Planeta!. Por aquel entonces, Carlos era sólo Carlos para mí, aún no nos conocíamos personalmente y aquello me dejó alucinada. ¿Del premio Planeta, dices? ¿No te estarás equivocando? Y entre risas y perplejidad absoluta fue transcurriendo aquella noche en la que se sucedieron llamadas y llamadas de un Carlos pletórico a mi chico y de éste a mí, trasladándome, de a poquitos, como se iba desarrollando la situación. Finalmente, el galardonado fue el escritor Antonio Skármeta, por "El baile de la victoria", obra que no he leído pero sí puedo asegurar que la película de Fernando Trueba, basada en dicha novela, no me gustó nada.
Después fueron pasando los meses, Carlos y yo nos conocimos, y, con el tiempo, pasó a ser Carlitos, esa persona especial con la que las horas se pasan volando, cierras todos los bares, puedes charlar de todo y nunca dejas de reírte. Un día, por el amor de una mujer (aquí hay que imaginarle cantando a pleno pulmón, en caso contrario, no tiene gracia), abandonó nuestra ciudad y se fue a tierras malagueñas y, desde entonces, han sido contadas las ocasiones en las que hemos podido reunirnos los tres, a echarnos unas risas y olvidarnos de todo lo demás. Pero, Carlitos, pese a la distancia, seguirá siendo para mí eso, Carlitos, el primer amigo de mi plural con el que conseguí sentirme cómoda, al que le conté cosas que nunca había vomitado y con el que he bebido whisky como si de ron se tratara (las consecuencias, luego, eran mortales).
Ahora, por fin, aquella novela que nos tuvo despiertos una noche del año 2003 ha visto la luz, se ha marchado de casa, ha sido publicada.
“La kábila de Tzen”, una historia tierna, divertida, de aventuras …. Una novela en la que reconoces a Carlos en cada línea. Él lo explica divinamente en su
blog, de modo que no me entretendré en contaros el argumento, pero, lo que sí quería era reflejar, en este rincón que él visita en silencio, lo contenta que estoy, lo mucho que me alegro y la caricia que ha significado para mí, en estos momentos un tanto absurdos que vivo, recibir la novela dedicada, esa novela de la que tanto hemos hablado, por la que tanto nos hemos interesado y que dudábamos (porque somos humanos) tener un día así, entre las manos.
Si se analiza bien la dedicatoria, se me puede ver muy bien acompañada ..... detalle Carlitos, claro.
(Mil gracias, amigo ... todo un lujo que estará bien guardada en nuestra biblioteca)